sábado, 26 de septiembre de 2020

¿ERES LONCHAFINISTA?

Corría el año 2007, cuando escuché por primera vez la palabra lonchafinismo en el foro de Burbuja.info. Confieso que me hico mucha gracia desde el principio, junto a otros “palabros” utilizados como casapapi, visillera, cuencoarrozista, porqueyolovalgo…y un largo etcétera de términos despectivos, utilizados para describir a los distintos personajes de la burbuja inmobiliaria del año 2007. En las redes sociales esta de “moda” últimamente este término, generando bastantes discusiones entre ahorradores. Me resultado curioso, la diferencia tan extrema de gastos entre distintas familias en las mismas partidas (sobretodo alimentación y suministros), partiendo de que todos somos ahorradores y nos movemos en círculos de inversión, donde se sobreentienden unos ingresos por encima de la media.



Siempre he defendido, que hay una delgada línea que separa, llevar un buen control de los gastos valorando la alternativa más coste/efectiva, y el lonchafinismo, entendiendo lonchafinismo, como un término despectivo para describir al tacaño compulsivo y enfermizo, que prefiere quedarse en casa una tarde, con tal de no gastar 3 euros en un helado, o ponerse 3 mantas en casa, con tal de no encender la calefacción. Las últimas semanas la “vena lonchafinista” ha llegado a mí, y me he puesto manos a la obra para ahorrarme unos euros al mes sin perder calidad de vida. Dos han sido hasta el momento, las medidas más importantes de Mi Empresa:

  • Novación de la hipoteca: como comentaba en la entrada anterior, he conseguido la novación de mi hipoteca. Hablando de gastos, supondrá un ahorro mensual de 65,50 euros.
  • Negociación de la tarifa de internet: siguiendo la misma estrategia que con la novación de la hipoteca, y con una oferta sobre la mesa de la competencia, mi compañía actual me ha rebajado la tarifa, manteniendo las mismas condiciones, en 34,72 euros mensuales.

Ambas medidas suponen un ahorro de costes fijos mensuales en mi empresa de 100,22 euros. Una cifra importante, si tenemos en cuanta el futuro interés compuesto de esos 100 euros, aunque no soy mucho de utilizar esas calculadoras maravillosas que te acercan a la IF en 30 años…

Y muchos me dirán, ¿Esto no es lonchafinismo?

No, rotundamente no, esto es simplemente intentar, llevar en la medida de lo posible una buena gestión de la economía familiar. Lonchafinismo hubiera sido, eliminar internet de casa, y utilizar el wifi del trabajo o la biblioteca. Lonchafinismo en definitiva es, reducir los gastos de forma enfermiza empeorando tu calidad de vida. Es habitual tener siempre un tacaño en el grupo de amigos y conocidos, en el mío no podía faltar, de hecho, su lonchafinismo extremo le ha ido alejando del grupo, hasta perder el contacto con la gran mayoría. 

Como anécdota os contaré alguna de sus “hazañas”, deciros que es funcionario clase B con plaza en propiedad:

  • Era el último que pagaba la ronda, y en la mayoría de los casos, se iba para casa antes de que le llegará el turno. Nos lo hizo, tres o cuatro veces, a partir de ahí, siempre bote.
  • No le conocimos en 8 años, un bañador distinto. Siempre durante 8 años, cuando íbamos a la piscina el mismo bañador, Adidas gris. Las risas que pasábamos con este tema a sus espaldas, no tienen precio.
  • Pasa el invierno en León sin encender la calefacción. Es soltero, y creo que seguirá soltero muchos años. Personalmente creo que tiene un problema grave con el dinero, que le impide relacionarse de forma normal con la gente.
  • Calculaba al céntimo la gasolina, cuando tocaba pagar entre todos, aunque siempre hacía lo posible para no llevar el coche. En una ocasión nos dijo que lo tenía estropeado, y era mentira, le pillamos.
  • A cualquier plan, salida, comida…le ponía todo tipos de peros a nivel económico. Solo estaba contento, si cada uno se llevaba su bocadillo y no se tenía que ir en coche.
  • Cuando había que poner bote, siempre tenía que ir al cajero. Se lo adelantábamos y luego a esperar. Al final ya no nos cortábamos un pelo, y le llevábamos al cajero directamente.
  • Con 40 tacos, sigue a día de hoy, acudiendo a recoger los tupper a casa de su madre, con la que se lleva bastante mal, por cierto. Pero claro, si la comida sale gratis….Sigo sin entender como hay gente que gasta al mes 100 euros/persona en comer. Lo entiendo en familias donde no hay otro remedio, pero no en gente que invierte. Por 200 euros al mes, una pareja no puede comer durante 30 días de forma equilibrada. 
  • Cuando apenas teníamos dinero, tirábamos mucho de camping y botellón, el como buen lonchafinista, nunca tomaba copas salvo invitación, y reducía al máximo su estancia, incluso iba y volvía en el día.
  • En definitiva, su tacañería enfermiza le ha privado disfrutar de uno de los mayores placeres de la vida, estar con amigos disfrutando de una buena cerveza. Le ha privado incluso, de algún viaje internacional low cost a casa de amigo Erasmus, teniendo dinero de sobra para permitírselo. Le ha privado de los momentos más importantes de la vida….

Hasta aquí la entrada de hoy, lo dicho, cuidado con el lonchafinismo….te puede parecer que no, pero te puedes estar convirtiendo en un tacaño enfermizo, y eso requiere tratamiento médico, y no lo digo en bromas. En caso de duda consulte a su farmacéutico.


Saludos a todos.




1 comentario:

V9 dijo...

Buenas Farma.
Yo no considero lo tuyo lonchafinismo. Es mirar por la economía familiar.
En mi círculo de amigos no tengo ningún lonchafinista. Es curioso, pero a la hora de pagar parecemos Billi el rápido, a ver quien saca antes la cartera. Tanto es así, que ya ponemos bote, pq más de una vez y de dos, alguno se levantado y pagado la cuenta sin decírselo a los otros.

Otra cosa. Comer bien no es barato.
Con 100 euros al mes no puedes comer pescado, o carne buena.

Yo no llevo un control exhaustivo de los gastos del hogar, tengo una idea aproximadamente. Y ahora durante la pandemia, nos hemos dado cuenta de cuánto nos gastamos en comer en la calle. En mi caso, son 400-500 euros al mes. Así que ese dinero que nos estamos ahorrando todos los meses lo estamos empleando en mejorar cosas. De momento tenemos sofá nuevo y frigorífico y si seguimos así haremos obra en el patio.
Lo que no gustaría es dejar de salir con la esposa e hijos una vez que haya pasado la pandemia, por ahorrarme 400-500 euros
Un S3